Dos de Tres. Cap VIII.

25 07 2009

Capitulo VIII. ¡Sabotaje!

Various Artists - Beetlejuice: Main Theme

 

Hitah’ya se frotaba la nuca por la tremenda pedrada que acababa de recibir. Como última guardiana del tesoro de Jintha’Alor, esas faltas de respeto no eran normales, y estaba tremendamente cabreada, de modo que junto con sus escoltas se lanzó a voz en grito por la galería del túnel. Allesyen estaba agachado cuando vio llegar a los tres trolls rabiosos y su primer impulso fue echar a correr fuera de la cueva y gritar como un loco. Se dio la vuelta y cuando dio el primer paso, el recuerdo de lo que estaba en juego le dio una bofetada.
—¡El tesoro!
El primer guardia se abalanzó sobre él con un salto, Allesyen frenó y se dio la vuelta, y el troll se encontró con la frente del elfo que le golpeó en el estómago dejándole sin respiración. Allesyen se asustó y levantando los puños para protegerse la cabeza, le dio sin querer un puñetazo en la nuez que puso al troll llorando de rodillas. El siguiente guardia lanzó una estocada que se llevó por delante algunos cabellos del elfo.
—¡Eh! ¡Mi pelo! —el cazador retrocedió de un salto, sacó de su bolsa una trampa congelante y se la lanzó con rabia.
Sin embargo, el troll se hizo a un lado y la esquivó. A Hitah’ya no le dio tiempo y la trampa le estalló en la frente convirtiéndole en un cubito de hielo con mirada asesina.
Acorralado, Allesyen recordó el regalo que le diera Viktor momentos antes. En su mano sostenía la poción de sanación. Se la estrelló al troll en la cabeza y mientras este se quitaba los cristales de los ojos, el cazador le hundió la espada hasta la empuñadura. Enseguida, corrió hacia el fondo del túnel dejando atrás a los guardianes.

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Dos de Tres. Cap VII.

21 07 2009

Capitulo VII. Choque frontal.

ZZ Top – La Grange

 

—¡Bien! —Allesyen estaba agazapado junto a Rokwen cerca de la entrada de Jintha Alor— ¿Como lo hacemos? —preguntó.
Una docena de trolls con cara de estar oliendo un pie patrullaban frente al arco principal, escudriñando la oscuridad con sus antorchas.
—Ataque frontal —dijo Rokwen tranquilamente.
—Bueno, no parece tan sencillo.
—Tranquilo, tu haz lo que harías normalmente. Yo me encargo.
—De acuerdo —el cazador rebuscó en su mochila—. Toma un trozo de carne.
—¿Qué?
—¿Ya estás feliz? Bien. ¡Ataca Rokwen! ¡¡A la puta yugular!!
—No soy tu mascota, maldito subnormal…
Allesyen sacó una vara de bambú y la levantó sobre su cabeza.
—Lo que haría normalmente es echar a mi mascota a dar caña. Si no me obedeces, siento tener que disciplinarte. Esto me dolerá a mi más que a ti.
Rokwen desenvainó la espada.
—Puedes estar seguro, pedazo de…
En ese instante tres de los guardias aparecieron apartando los matorrales.

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