CAPITULO 12.— No olvides el olor de la calma que precede a la tormenta.
Enya – Orinoco Flow
Caía ya la noche sobre el claro de luna y a pesar de ello el brillo de la zona no disminuya, si no que iba cambiando sus tonos verdes enrojecidos por unos más blanquecinos.
Las tenues lucecillas de las velas de las moradas de los druidas, danzaban reflejadas sobre el agua con un tintineo mágico, las lechuzas hacían un suave coro que daba un sonido de fondo relajante al Claro de Luna, acompasadas por los sonidos del viento en las ramas y el olor a comida de las hogueras del poblado.
El grupo aguardaba a Udogada en el borde del lago, contemplado entre los árboles la resplandeciente luna que se reflejaba en las mansas aguas, perturbadas a veces por el esporádico salto de un pez, completamente despreocupados y ajenos a lo que les aguardaba en el futuro.


Webcomics en español
El buzón